viernes, 29 de octubre de 2010

De la ira al gozo, salida del pozo...


A varios metros del suelo flotaba "The Devil". Con los brazos abiertos y la cara desencajada en una sonrisa de locura, miraba desafiante al cielo. Sobre su pecho sangrante un tatuaje de fuego brillaba con luz mortecina, era el numero uno del rank. Tanta lucha y esfuerzo, tanto odio y descredito. Las lagrimas le brotaban manchando la arena debajo suyo y deshaciendo el suelo del que por fin habia brotado, por fin habia salido del infierno. Durante mucho tiempo habia intentado salir del averno a golpes de rabia y curvas cerradas cogidas de modo suicida, se decia: cambiare mis trazadas, buscare los saltos por nuevos angulos, pasare las cps por el lateral...

Mil y una tretas probaba y nada conseguia. Estando una noche sentado en el capo de su coche rojo de ira, pensando en el abandono e incluso en la rendicion, escucho la mas bella voz que un hombre de este mundo u otro oyera alguna vez. Sentada gracilmente sobre la hierba le miraba una joven risueña:

- Quien eres, oh sirena, que vienes hasta las profundidades para verter sobre mis oidos tan placenteros sonidos. Quien podria consolar a un diablo errante. Quien trae luz hasta mi templo de oscuridad y lamento.


La joven se acerco lentamente hasta el Titan caido. Poso su mano en su frente y acaricio la cara de Confu con dulzura.

- Mi nombre es Tamy soy ninfa, a tiempo parcial, de la Mala. Por que lloras y remueves cielos y tierras con tal rabia. Tu sabes que debes hacer. Yo lo se, en el fondo de mi corazon asturiano, se que tu nos llevaras a recuperar nuestra gloria.


Y tal era la ternura de aquel canto que el diablo quedo prendado de la bella dama. Y a partir de aquel momento siempre la veia en la salida de las carreras mirandole sosegadamente en modo espectador. Siempre le ponia emoticonos felices cuando ganaba sus carreras. De las pistas se salia el vici, el hombre de pelo en pecho y meada en pared. El autodenominado Dios Zar no podia seguirle y enviaba a su fiera a por el. El monstruo sagrado, el cancerbero que cerraba la puerta del infierno, el tortu, hincaba la rodilla en el suelo. Y asi en pos de la batalla contra el equipo dorado nuevas esperanzas brotaron en los corredores de bien.

Como del arbol muerto brotan ramitas verdes, como en los reconditos desiertos crecen las flores mas bellas, de la pasion de aquella dama surgio la fuerza de este Satan y pudo romper las cadenas de su celda y respirar libre.


"para Tamy, mi inspiracion, mi musa, mi fuerza... "


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